jueves, 22 de diciembre de 2016

¿Como hacer para escaparse de ese mandato que nos persigue?
¿Como huir de su salvaje imperatividad?
¿Como desestimar la excelencia y la sobreexigencia sobre lo porvenir?
Es posible hacer, huir o desestimar.

Entre tanto ahogo, tanto pensamiento recurrente, tanto mal dormir. ¿Habrá algo que se convierta en mi paz? ¿o será una forma transitoria de vivir? Si finalmente cuando todo se cae volves a estar en frente de eso de lo que tanto huiste. Como dicen mis amigos de las pastillas: "No importa cunto me puedas alejar de la realidad, yo siempre vuelvo". Y siempre será así, por que las marcas del pasado viven en el presente y nos acompañan hasta la muerte. Sin embargo, habrá alguna treta que jugarle parar salir un poco más ileso, habrá alguna trampa en la que caiga para ser arrebatado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario