jueves, 22 de diciembre de 2016

¿Como hacer para escaparse de ese mandato que nos persigue?
¿Como huir de su salvaje imperatividad?
¿Como desestimar la excelencia y la sobreexigencia sobre lo porvenir?
Es posible hacer, huir o desestimar.

Entre tanto ahogo, tanto pensamiento recurrente, tanto mal dormir. ¿Habrá algo que se convierta en mi paz? ¿o será una forma transitoria de vivir? Si finalmente cuando todo se cae volves a estar en frente de eso de lo que tanto huiste. Como dicen mis amigos de las pastillas: "No importa cunto me puedas alejar de la realidad, yo siempre vuelvo". Y siempre será así, por que las marcas del pasado viven en el presente y nos acompañan hasta la muerte. Sin embargo, habrá alguna treta que jugarle parar salir un poco más ileso, habrá alguna trampa en la que caiga para ser arrebatado.

viernes, 23 de septiembre de 2016

De eso se trata, de inaugurar un nuevo espacio, donde volvamos a hacer eso que antes hacíamos: escribir
Método que tanto nos sirvió, que tanto nos permitió. Tanto que pudo ser catarsis, intento de encerrar o manifestar ideas, reflexiones que no pudieron ser dichas, broncas o amores que no fracasaron en su expulsión hacia el exterior. y ahí donde hubo negación, por parte a retomar dicha práctica, hoy puede ser vista como algo necesario de poner en juego, de intentar nuevamente, de volver ejercicio rutinario. Pero esa forma de rutina que aburre, que apesta, que termina causando tedio, sino aquella que permita la invención en cada encuentro, una habitualidad que traiga algo de lo viejo en relación a lo nuevo. Nuevos aconteceres, que puedan ser transcriptos, que intenten articular algo o que solo esbocen ideas. Aunque solo sean intentos... Bienvenidos, escritos